CRISTO ES LA PIEDRA ANGULAR Y PEDRO ES LA ROCA DE CIMIENTO.

A propósito del Evangelio en que se menciona la "piedra angular" en Mt 21,33-43, se necesita que sepamos varias cosas para entender a lo que se refiere con esto.Cristo es la Piedra angular, entonces los católicos se equivocan cuando afirman que Pedro es la roca donde edificó la Iglesia N.S. Jesucristo?

No existe contradicción en ello, lo que muchos no entienden es que para nosotros los Cristianos Católicos, está más que claro que Cristo es la "Piedra Angular" que mencionan las Sagradas Escrituras (Ef 2,20) y que de ninguna forma se contrapone con que Pedro sea la roca donde Cristo edificó su Iglesia(Mt 16,18), refiriéndose que pusiera a Pedro como roca o piedra de cimiento.

Nosotros los cristianos católicos creemos sobre esto que la Piedra angular de la Iglesia es Jesucristo y solo Jesucristo, esta es la enseñanza de la Biblia, y esta es también, en plena coherencia con la Escritura, la enseñanza de la Iglesia Católica.

Piedra angular y piedra de cimiento son cosas muy diferentes, cualquier arquitecto o ingeniero lo pueden explicar, la piedra angular es aquella que mantiene la cohesión de toda una estructura de todo un edificio, generalmente la que esta arriba en un centro donde se cierran los ángulos y tiene que tener un ajuste perfecto con estos y tiene que ser muy fuerte porque soporta toda la presión del edificio o estructura, sin esta el edificio completo puede colapsar y caer en mil pedazos.
La piedra o roca de cimiento es la base en la que esta asentado el edificio y sirve de sostén para recibir el peso del mismo.

Los grupos evangélicos, al desconocer la verdadera fe católica y sus enseñanzas, asumen incorrectamente que, como los cristianos católicos confesamos que nuestro Señor Jesucristo fundó la Iglesia sobre el primado apostólico de Pedro en Mateo 16,8, estaríamos con esto al mismo tiempo confesando que la piedra angular de la Iglesia es este mismo apóstol. No es así. Esta es una concepción equivocada que sostienen nuestros hermanos no-católicos, así que expliquemos, a la luz de las Sagradas Escrituras, lo que verdaderamente enseña el cristianismo católico sobre la piedra angular que es Cristo y sobre la primacía de Pedro, a fin de que ya no exista confusión alguna entre ambas piedras, una representada por Jesús, y la otra representada por Pedro, las cuales no son excluyentes, sino complementarias, pues ambas, como veremos más adelante, forman parte de la misma estructura espiritual.

Si hay una piedra angular, esto supone que existe una edificación, pues toda piedra angular forma parte de una construcción, y si hay una piedra angular esto implica que necesariamente tiene que haber otras piedras, de entre las cuales la angular, diferente por sus características singulares y específicas se destaca de las demás. Así que ante la común y frecuente pregunta formulada por los evangélicos protestantes en los debates: "¿quién es la piedra de la Iglesia?" deberíamos contestar que la respuesta depende de la piedra precisa de la cual estemos hablando, pues la Biblia nos enseña que ambos, tanto nuestro Señor Jesús, como Pedro, son piedras del Templo Espiritual y Universal que es la Iglesia; pero siendo piedras los dos, son piedras de distinto tipo y de distinta importancia, las cuales no debemos confundir en ningún momento.

¿Pero cómo es esto de que hay una piedra angular y al mismo tiempo otras piedras? En la biblia el concepto de "piedras" que se utiliza en el nuevo testamento es una referencia metafórica que a su vez solo podemos comprender si pensamos en el templo del antiguo pacto. Recordemos que el Templo de Jerusalén era el lugar físico donde residía Dios y donde los judíos se congregaban para adorarle. Y sabemos que el antiguo testamento es la sombra o prefiguración de todo lo que viene a ser concretado con plenitud en el Nuevo Pacto a través de Jesús, en quien todo es nuevo y superior a lo anterior. Este Nuevo Pacto inaugurado por Cristo cuenta también con su propio Templo, pero éste no es ya un lugar físico, sino un Templo espiritual, una edificación que no está localizado en un punto geográfico específico, pues es espiritual y universal; el nuevo templo es la Iglesia de Cristo expandida por toda la tierra.

¿Y con qué estaba construido el templo de Jerusalén? Con muchas piedras correcta y ordenadamente colocadas, que levantaban cada uno de sus muros y columnas. En este sentido, trasladada esta realidad del templo físico, al templo espiritual del nuevo pacto que es la Iglesia, conformada por todos los bautizados y redimidos por Cristo, no solo Jesús y Pedro, sino todos los cristianos, como miembros de la Iglesia, somos piedras del Nuevo Templo, y así nos lo dice la Sagrada Escritura a través del propio apóstol Pedro:
"Se han acercado al que es la piedra viva rechazada por los hombres, y que sin embargo es preciosa para Dios que la escogió. También ustedes, como piedras vivas, se han edificado y pasan a ser un Templo espiritual, una comunidad santa de sacerdotes que ofrecen sacrificios espirituales agradables a Dios por medio de Cristo Jesús. Dice la Escritura: Yo voy a colocar en Sión una piedra angular, escogida y preciosa: quien se afirme en ella no quedará defraudado. Ustedes, pues, que creen, recibirán honor. En cambio, para aquellos que no creen, él es la piedra rechazada por los constructores, que se ha convertido en la piedra angular; piedra en la que la gente tropieza y roca que hace caer. Cuando se niegan a creer en la palabra, están tropezando con aquello en lo que debían afirmarse. (1 Pedro 2:4-8)

Pedro comienza hablándonos de Cristo como la piedra viva, para inmediatamente después referirse a todos los cristianos como muchas otras piedras vivas que, unidas a Jesucristo, edifican el templo espiritual, la Iglesia. Cristo es la piedra angular que le da sentido, coherencia y estabilidad a toda la estructura, formada por el resto de las piedras que se abrazan y adhieren a la piedra angular para constituir y levantar un solo edificio.

Así que ya vemos que la Piedra angular es el mismo Señor Jesucristo, y ni a Pedro ni a nadie más le corresponde este título, y esto es lo que por más de 2000 años ha defendido la Iglesia, desde los apóstoles y hasta nuestro días. La Iglesia católica nunca ha confundido a Pedro con la piedra angular, ni le ha conferido este título, pues el apóstol no es esta piedra sino otra distinta que también forma parte, junto a muchas otras, del Templo espiritual.

Pero si Cristo es la Piedra angular, como aquí lo estamos afirmando, ¿por qué los católicos decimos también que Pedro es la piedra sobre la que Cristo edificó su Iglesia? ¿Hay acaso una contradicción? De ningún modo. Pues como venimos diciendo, si se analiza el concepto de Iglesia de cara a las Escrituras como un templo espiritual tal cual se hace en 1 de Pedro 2:4-8, cualquiera de nuestros amigos protestantes podrá observar que no existe ningún conflicto entre una roca y la otra, o sea entre Jesús y Pedro; una roca, la piedra angular, es nuestro Señor, Mesías y Salvador y la otra es su apóstol, fiel discípulo y siervo, a quien el primero dejó al cuidado de su Iglesia en la tierra, misión por la cual el mismo Señor le confirió a este discípulo el nombre de "Cefas" o "Kephas" en arameo, que significa roca o piedra.

¿Significa acaso que Jesús renunció con esto a su papel de Piedra angular? De ninguna manera. Jesucristo sigue siendo y será por siempre la única piedra angular de la Iglesia. Y tan es así, que siendo consciente el propio Señor Jesús de que Él es la piedra del ángulo, va escogiendo a las otras piedras necesarias (sus discípulos) para edificar su templo.

De esto último se explica que Jesús, en esa búsqueda de las otras piedras, que debían unirse y afirmarse a Él, le cambie el nombre a Simón por el de Pedro.
"Al primero que encontró fue a su propio hermano Simón, y le dijo «Hemos encontrado al Mesías», que traducido significa Cristo. Entonces lo llevó a donde estaba Jesús. Jesús lo miró y le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan: tú te llamarás Cefas», que traducido significa Pedro." (San Juan 1:41-42)
Esto no es un simple detalle sin importancia que se "coló" en medio del testimonio del evangelista Juan, este dato es de suma relevancia, y a un serio lector de la Biblia debiera cuando menos despertarle algunas preguntas parecidas a las siguientes: ¿Por qué apenas conocer a alguien Cristo le cambiaría el nombre, que habrá querido decir con eso? ¿Qué significado, qué revelación, qué mensaje está detrás de esta escena bíblica? ¿A qué estaría Jesús destinando y comisionando a Simón al llamarle a partir de ese momento "Cefas" (Roca)?

Estas preguntas se responden en el famoso versículo de Mateo 16:18-19, donde Jesús, luego de haber sido unos versículos antes descrito por Pedro como el Cristo, el Hijo del Dios vivo, en congruencia con el diálogo que se está desarrollando, pasa ahora Él a describir al apóstol:
"Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos."
Ahora sabemos a qué se refería Jesús en Juan 1:41-42, ahora se nos revela la comisión que Cristo tenía asignada para Simón al momento de conocerle y cambiarle el nombre, y ahora se nos aclara por qué escogió justo ese nombre y no otro.

Jesucristo siempre supo, incluso antes de encarnarse y venir al mundo, que Él era la piedra angular de la que se habla en Isaías 28:16, de donde el propio Pedro recogió la referencia para referirse a Jesús en su epístola ya citada más arriba (1 Pedro 2:4-8). Siendo perfectamente consciente de esto, Jesús, piedra angular, estaba en busca de las demás piedras necesarias para edificar el nuevo templo, la Iglesia.

Y es el propio Cristo, fundador de la Iglesia, quien escoge y coloca la primera piedra con la que se inaugura la edificación de toda construcción; esta piedra es Pedro. Ahora bien, con esto no pretendemos decir que los demás apóstoles no fueran "piedras" o "rocas" que están en el fundamento de la Iglesia, lo eran, simplemente que la primera en ser colocada es la representada por Pedro, así lo quiso expresar Jesús como símbolo de la primacía otorgada a este apóstol quien también, como consecuencia de esta primacía, recibe del Señor las llaves del reino de los cielos, el poder para atar y desatar en la tierra y la comisión de apacentar a las ovejas del rebaño de Jesús.

Con las siguientes palabras de San Pablo completamos nuestra exposición, y nos permite asimilar, sin dejar espacio a la confusión, la verdadera y bíblica doctrina católica sobre este tema.
"Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y de los profetas. La piedra angular de este edificio es Cristo Jesús, en el que todo el edificio, perfectamente ensamblado, se levanta para convertirse en un templo consagrado al Señor" (Efesios 2:20-21)
Ahora tenemos todo lo que necesitamos, en este punto ya todas las piedras han tomado su respectivo lugar, y entendemos cual es cada una y su importancia. Ya tenemos claro el plano de la edificación de la Iglesia, donde Jesucristo es la piedra angular, la que permite que todas las paredes y las columnas queden sólida y armónicamente ensambladas y unidas (ver la imagen que ilustra este estudio); Pedro simboliza esa primera piedra que decidió colocar Jesucristo, el fundador de este nuevo templo; los apóstoles y los profetas colocados entorno a la primera piedra están en el fundamento de la estructura, y todos los demás cristianos que somos nosotros, somos esas muchas otras piedras vivas que van levantando y dando forma a los muros del edificio espiritual que es la Iglesia universal.

Esta parte es de nuestro hermano José Miguel Arráiz que lo explica muy claramente en su pagina www.apologeticacatolica.org

¿Por qué la interpretación protestante es errada?

Te diré ahora porqué la interpretación de que Cristo es la Piedra específicamente en Mateo 16,18 es incorrecta. La razón es porque los protestantes aplican un patrón fijo de significados a los elementos metafóricos. Esto es un exabrupto a cualquier exégesis seria. Me explicaré.

Estarás conmigo de acuerdo en que en la Biblia entre todos los géneros literarios que podemos encontrar están las metáforas. En una metáfora se compara un elemento literal y se le asocia un significado.

Ejemplos:

“…Yo soy la luz del mundo…” Juan 8,12

“…Yo soy el buen pastor…” Juan 10,11

“…Yo soy la puerta…” Juan 10,9

“…Yo soy la vid verdadera…” Juan 15,1

Y así podría seguir, pero considero que no es necesario, porque todos conocemos cuales metáforas hay en la Sagrada Escritura.

En estas metáforas se utiliza una palabra o un objeto en sentido simbólico. No se hace referencia al objeto literalmente, pero sirve para sugerir una comparación.

En este sentido Cristo no es literalmente luz, tampoco literalmente un pastor, mucho menos nosotros literalmente ovejas. Demás está decir que tampoco el Señor es una puerta ni una planta (una vid), sin embargo las metáforas nos ayudan a entender por medio de este tipo de comparaciones una realidad.

Una vez aclarado esto, hay que entender que si bien en la Biblia hay muchas metáforas, los elementos utilizados en ellas no tienen un significado fijo. Es un error pensar que porque en Juan 8,12 se diga que Cristo es Luz del mundo, cada vez que en una metáfora aparezca la palabra luz, se refiere a Él. Un ejemplo claro lo tenemos en Mateo 5,14 donde Cristo nos dice: “Vosotros sois la luz del mundo”

Eso es lo que hacen los protestantes. Tratan de buscar muchas metáforas donde Cristo es la piedra (o Roca), para tratar de establecer la hipótesis de que cada vez que esto ocurra se refiere indiscutiblemente a Cristo, pero esto es incorrecto.

En Isaías 51,1 por ejemplo, dice: “mirad a la piedra de donde fuisteis cortados” , y en esta metáfora la piedra no es Cristo sino Abraham. El pasaje continúa “...y á la caverna de la fosa de donde fuisteis arrancados. Mirad a Abraham vuestro padre,”

En 1 Pedro 2,5 se nos llama a nosotros “piedras vivas”

Un ejemplo también lo tenemos en otro texto donde el fundamento es los apóstoles y profetas y Cristo figura de Piedra angular:

“Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo;” Efesios 2,20

Sin embargo en otra metáfora el fundamento es Cristo

“ Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.” 1 Corintios 3,11

¿Hay una contradicción?, claro que no, sino que son diferentes metáforas. En la primera (Efesios 2,20) se compara la Iglesia con un edificio, allí todos venimos a ser representados figurativamente como Piedras (los creyentes, los apóstoles y Cristo también, ya que figura aquí como Piedra angular). En la segunda (1 Corintios 3,11) ya no se habla de la Iglesia sino de cada creyente que construye su vida en base a sus obras. Estas (obras) si están edificadas sobre el fundamento (que es Cristo) recibirán su recompensa. (Recomiendo leer completos los capítulos citados para entender mejor el contexto).

En el pasaje que nos aboca (Mateo 16,18) también se compara la Iglesia con un edificio, pero en esa metáfora Cristo está figurando como el constructor, no como parte de la construcción, lo vemos cuando utiliza el verbo “edificar” y lo conjuga en primera persona: “Edificaré”.Nosotros somos las piedras que Cristo va colocando, Pedro la primera.

El error en este sentido es mezclar las metáforas o querer establecer un significado constante para un elemento literal en todas ellas. Con ese método se puede probar cualquier cosa, tomas una palabra de aquí, buscas el significado simbólico, y luego saltas allá, y el contexto de cada pasaje "bien gracias".

Es importante señalar también que la Piedra angular de una construcción no es la piedra sobre la que se edifica la Iglesia. La primera piedra sobre la que se edifica una construcción está en la base, la piedra angular está en la parte superior y es la que le da consistencia a todas las demás. (En una construcción, por ejemplo, en una pirámide, realmente hay 5 piedras angulares, pero la que generalmente se refieren con la Piedra angular es la que está en la cúspide, no la que está en la base).

Así podríamos construir una metáfora general donde es si se simboliza la Iglesia con un edificio espiritual, Cristo puede figurar como Piedra angular, Pedro y los apóstoles como fundamento, siendo Pedro la primera Piedra sobre la cual se edifica (el mayordomo) y nosotros piedras vivas que conforman el resto del edificio.

Yo nunca entenderé como los protestantes pueden ignorar el claro significado de Mateo 16,18 y se ven obligados a torcerlo para no aceptar el Primado de Pedro. Saben que si lo aceptan toda su doctrina se vendrá abajo porque deberán someterse a su autoridad y la de sus sucesores, sin embargo se ven obligados a torcer la palabra de Dios para justificar sus posturas.

"La paciencia de nuestro Señor juzgadla como salvación, como os lo escribió también Pablo, nuestro querido hermano, según la sabiduría que le fue otorgada. Lo escribe también en todas las cartas cuando habla en ellas de esto. Aunque hay en ellas cosas difíciles de entender, que los ignorantes y los débiles interpretan torcidamente - como también las demás Escrituras - para su propia perdición. Vosotros, pues, queridos, estando ya advertidos, vivid alerta, no sea que, arrastrados por el error de esos disolutos, os veáis derribados de vuestra firme postura." 2 Pedro 3,15-17

FUENTES:
http://respuestasdeuncatolico.blogspot.mx/
www.apologeticacatolica.org

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