¿SÁBADO O DOMINGO? CUAL ES, EL DÍA DEL SEÑOR.
Algunos de los no católicos tienen el sábado como día especial dedicado al Señor. Se basan en el Antiguo Testamento, donde el tercero de los Diez Mandamientos de la Antigua Alianza (porque la nueva solamente tiene dos: Mt 22, 37-40; Rm 13, 9) es respetar el sábado para dedicarlo al descanso y a Dios:
"Acuérdate del día del Sábado, para santificarlo. Trabaja seis días, y en ellos haz todas tus faenas. Pero el día séptimo es día de descanso, consagrado a Yavé, tu Dios. Que nadie trabaje: ni tú, ni tus hijos, ni tus hijas, ni tus siervos, ni tus siervas, ni tus animales, ni los forasteros que viven en tu país. Pues en seis días Yavé hizo el cielo y la tierra, el mar y cuanto hay en ellos, y el séptimo día descansó. Por eso bendijo el Sábado y lo hizo sagrado." (Ex 20, 8 a 11).
Hasta aquí (y en Ex 31, 12-13), es una memoria de la creación del mundo (Gn 2, 2-3). Pero hay un problema, porque esta explicación es distinta de la de Dt 5, 15, según el cual el sábado se guarda en memoria de la liberación de Egipto. Como en todos los casos de aparentes contradicciones en la Biblia, y entender que su sentido en realidad es otro, se debe tratar de buscar su sentido teológico. Así, al examinar Ex 34, que contiene doce mandamientos, vemos que el descanso del sábado es de orden cultual puesto que todas esas órdenes tienen tal sentido. Sin embargo, al examinar las diferentes códigos legislativos del Pentateuco (código de la santidad, código de la alianza, código deuteronómico, etc.), es fácil concluir que los llamados "diez mandamientos" en sus dos versiones (Ex 20 y Dt 5) son conjuntos de leyes que deben reexaminarse a la luz del mensaje de Jesús en el Nuevo Testamento, puesto que la finalidad de la mayoría de esas leyes se ha cumplido y deben ser suprimidas o revisadas, como hizo Jesús expresamente (Mt 5, 20-37). Ello es patente cuando Jesús se declara Señor del Sábado y deroga esa ley (Mt 12, 1-21), sustituyéndola por la ley de la Misericordia.
Con Jesús comienza la Nueva Alianza según el signo que mostró en la Ultima Cena:
“Esta copa es la alianza nueva sellada con mi sangre, que es derramada por ustedes" (Lc 22, 20)
Bajo la Nueva Alianza, se mantiene el deber de consagrar el día al Señor pero se celebra el domingo, el día de la plenitud de la Nueva Alianza, de la Nueva Creación (el domingo es sagrado, se incurre en error si nos dedicamos a cosas mundanas el domingo). Ese día ocurrió el momento más importante con que comienza la Nueva Alianza: la Resurección de Nuestro Señor, ocurrida EN DOMINGO (Mt 28, 1; Mc 16, 1; Lc 24, 1; Jn 20, 1), el primero día de la semana, pero además pasa lo siguiente:
Jesús ordenó conmemorar la fracción del pan (Lc 22, 19) y los apóstoles la hacían EN DOMINGO (Hch 20, 7; Hch 2, 42; 1 Co 16, 2). La fracción del pan fue importante desde el principio (1 Co 11, 17).
"Yo he recibido del Señor lo que a mi vez les he transmitido. El Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan y, después de dar gracias, lo partió diciendo: “Esto es mi cuerpo, que es entregado por ustedes; hagan esto en memoria mía.” De igual manera, tomando la copa, después de haber cenado, dijo: “Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre. Todas las veces que la beban háganlo en memoria mía.” Fíjense bien: cada vez que comen de este pan y beben de esta copa están proclamando la muerte del Señor hasta que venga." (1 Co 11, 23-26)
Todo eso ocurría el primer día de la semana: el domingo. Por eso San Pablo aprovecha esas reuniones para cosas adicionales como colectas (ver 1 Corintios 16, 1-2).
Por eso Pablo indica:
"Por tanto, que nadie los venga a criticar por lo que comen o beben, por no respetar fiestas, lunas nuevas o el día sábado. Tales cosas no eran más que sombras, mientras que lo real es la persona de Cristo." (Col 2, 16-17)
El libro del Apocalipsis, que se refiere a la Eucaristía, precisamente le fue revelado un domingo a San Juan (Ap 1, 10). Llama poderosamente la atención que algunos sostengan que Ap 1, 10 ocurre un sábado, siendo que fue un domingo. y digo que llama la atención porque poco más adelante declara:
" Feliz el que lea en público estas palabras proféticas y felices quienes las escuchan y hacen caso de este mensaje, porque el tiempo está cerca." (Apocalipsis 1, 3, he resaltado, porque evidentemente no hacen caso del mensaje)
¿Para quién fue dada la Ley y el sábado?
Comencemos por definir el código de la Ley dado a Moisés en el Monte Sinaí. El Señor hace una Alianza con Abraham y su descendiencia la cual en su tiempo es llevada a la realidad por Moisés, en el Sinaí Moisés recibe el código de la Alianza hecha con Israel y sellada en la carne del hombre con la circuncisión... Veamos que dice Exodo 19, 5
“El Eterno llamó a Moisés desde el monte y le dijo: Así dirás a la Casa de Jacob y denunciarás a los Israelitas Ahora si dais oído a mi voz y guardáis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos, por que mía es toda la tierra”
Vemos que este Pacto es hecho con la casa de Jacob y con el Pueblo de Israel en una alianza que en boca de Pablo en Galatas 3, 24-25
“Así la Ley fue nuestro tutor para llevarnos a CRISTO, para que seamos justificados, y como vino la fe, ya no estamos bajo el tutor”
San Pablo magistralmente da sentido a la Antigua Ley, fue quien nos llevó a Cristo cuando la fe aún no actuaba en la Gracia,una vez establecida la Gracia ya no hace falta esta ley, que más tarde va a decir Pablo “hecha en carne de hombre”.
¿Quién debe guardar la Ley del Sinaí?
El Libro del Exodo es claro en el Capitulo 31, Versículo 13:
“Di a los ISRAELITAS: Guardad mis sábados, porque el es señal entre mi y vosotros por vuestras generaciones para que sepáis que Yo Soy el Eterno que os santifico”
Como vemos en Exodo 12,48, Hechos 7,8 y Josué 5,1-9 La circuncisión era el signo de la pertenecía a la Alianza, El código del Sinaí era la Ley de la Alianza…La ley no se toma por porciones, o se cumple entera o no se cumple, esto lo discutiremos más adelante. Conclusión la Ley del Sinaí era para los Israelitas y sus descendientes que se ponían bajo ella por el cumplimiento de la circuncisión.
Veamos que dicen los Israelitas de hoy:
En su libro “Judaísmo” Yacob Newman confirma lo expresado antes. En la Pagina 266 hablando del Shabat dice: “El precepto se reitera en los Cinco Libros de Moisés como UN PACTO ENTREDIOS Y EL PUEBLO DE ISRAEL” o sea que es un mandamiento de DIOS con la Nación Israelita, en la página siguiente se hace más claro para nosotros los cristianos cuando el Sr. Newman aclara que el Shabat “ proveyó de un anticipo para la vida futura y la era del Mesías” (Pag 267).Estamos totalmente de acuerdo el sábado fue establecido y apunta a la era Mesiánica, a la era de JESUS CRISTO, una vez instaurado el nuevo pacto mesiánico el Shabat ya no tiene la función establecida en la Alianza antigua, a no ser que uno permanezca en esta alianza aún.
¿Celebraba Jesús el día sábado?
Jesús no suprime explícitamente la ley del sábado. El, en día sábado, visitaba la sinagoga y aprovechaba la ocasión para anunciar el Evangelio (Lc. 4, 16). Pero Jesús, al igual que los profetas, atacaba el rigorismo formalista de los fariseos y de los maestros de la Ley: «El sábado está hecho para el hombre y no el hombre para el sábado.» (Mc. 2, 27). Para Jesús el deber de la caridad es anterior a la observancia material del reposo; por eso El hizo varias sanaciones en día sábado, obras prohibidas en este día. (Mc. 3, 1-6; Lc. 14, 1-6; Lc. 6, 1-5). Además Jesús se atribuyó poder sobre el sábado: «el Hijo del hombre es Señor del sábado.» (Mc. 2, 28). En otras palabras, Jesús es dueño del sábado. (Lc. 6, 1-5).
Por supuesto que esta nueva manera de observar el sábado chocó violentamente con la mentalidad legalista de los fariseos. Y éste era uno de los cargos graves contra Jesús (Jn. 5, 9). Pero El estaba consciente de que, haciendo el bien en día sábado, imitaba a su Padre, el cual habiendo reposado el sexto día, al final de la creación, continúa rigiendo el mundo y vivificando a los hombres. «Mi Padre ha trabajado hasta ahora, y yo también trabajo» (Jn. 5-17).
La actitud de Jesús frente al día sábado nos enseña que él actuó con libertad de espíritu frente a esa ley, y nunca consideró la observancia del sábado como algo esencial en su prédica, esto era para Jesús algo menos importante.
Pero Jesús dijo claramente«que no vino a suprimir la ley sino a darle su verdadero significado» (Mt. 5, 17). En su actitud no se trata de cumplir la ley al pie de la letra, sino que promueve una evolución de la ley hacia su perfección.
¿Mandó Jesús a sus seguidores, en cualquiera de sus Evangelios a observar el Sábado del séptimo día? Además, si fuera el diseño de Dios que el cuarto mandamiento continuara en el Nuevo Pacto entonces sería obligatorio para los que tienen puestos de autoridad en la Iglesia de imponer la penalidad mencionada en la Ley al fallar de obedecerlo. Como sabemos, esa penalidad era la muerte.
Vemos que hay un cumplimiento espiritual y mas perfecto de los Antiguos Mandamientos en el Pacto de Gracia que se muestra el Exodolo con su pasaje correspondiente en el Nuevo Testamento— Éxodo 20.3 No tener dioses ajenos; Hechos 14.15. No tomar en vano el nombre de Dios; Santiago 5.12. 20.8 Guardar el sábado; NO HAY 20.12 Honrar a los padres; Efesios 6.1,2. 20.13 No matar; Romanos 13.9. 20.14 No adulterar; Romanos 13.9, 1 Corintios 6.9. 20.15 No hurtar; Romanos 13.9, Efesios 4.28. 20.16 No mentir; Colosenses 3.9. 20.17 No codiciar; Efesios 5.3. Ahora, si es pecado no guardar el sábado de los judíos, ¿cómo es posible no haber aviso de ello en todo el Nuevo Testamento, y especialmente cuando figuran en el Nuevo Testamento los otros mandamientos de la lista de diez?
Si la observancia del séptimo día de la semana como uno de descanso hubiera sido considerado por Jesús como algo vital para la salvación, hubiera sido lógico para él de añadir una Bienaventuranza nueva, “Bienaventurados los que guardan el día del sábado de ellos será el Pacto de Dios,” pero no lo hizo.
Antes de que Jesús subiera a los cielos a comenzar su Mediación Sacerdotal les dijo a sus Discípulos “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.” — Mat. 28:19, 20
Aquí, de nuevo, no encontramos ninguna mención de un Sábado del séptimo día. Ni tampoco podemos asumir que se incluye en la declaración, “todas las cosas que os he mandado,” puesto que Jesús nunca había dado ningún mandamiento como tal a sus discípulos.
En los albores de la Iglesia, cuando esta se tubo que reunir para definir como afectaría la Antigua Ley a los nuevos conversos venidos de la Gentilidad ,esta declaro en el Concilio de Jerusalén:
“Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien.” — Hechos 15:28, 29
¿Acaso se les olvido a los apóstoles mencionar una de las cosas “necesarias” y vitales cuando dieron esta orden para los conversos gentiles? ¡Por supuesto que no! Sin embargo, este momento seria el lugar lógico y obligatorio para mencionar una doctrina tan importante para los sabatistas como la guarda del Sábado, no lo hiceron y no lo mencionaron.
Si vas al Libro final y cierre de las Escrituras encuentras en los capítulos 2 y 3 del Apocalipsis siete cartas de la gran Cabeza de las iglesias, dirigidas a siete iglesias locales. Son los últimos mensajes directos a las iglesias sobre la tierra. Si fuese verdad lo que enseña el adventismo, ¿no les hubiera recordado su deber de guardar el sábado?
¿Qué dijo Pablo sobre el Shabath?
Todo el Nuevo Testamento está lleno de versículos que hablan en contra de cualquier tipo de práctica legalista, no hay que ser un exégeta para darse cuenta de esto, una vez que losApóstoles rompieron con el Templo de Jerusalén, rompieron con todo tipo de legalismo mosaico, como veremos más adelante desde la Ascensión de JESUS, la Iglesia naciente comenzó a observar el “día del SEÑOR”
Uno de los versículos que más dúramente refutan el Shabat lo encontramos en:
“a vosotros que estabais muerto en pecados y en la incircucisión de vuestra carne, os dió vida con CRISTO y perdonó todos vuestros pecados. Canceló la nota de nuestra deuda, que consistía en ordenanzas desfavorables a nosotros, la quitó y la clavó en la cruz. Y despojó a los principados y potestades, los exhibió en público y triunfo sobre ellos en la cruz. Por tanto, nadie os juzgue en comida bebidas días de fiestas, nuevas lunas O SABADOS. Todo ese es sombra de lo por venir, pero la realidad es CRISTO” (Col 2, 13-17)
Esta tremenda enseñanza que coincide con la explicación del rabino Judío Yacob Newman
La era mesiánica inaugurada por Jesús cumple la expectativa del Shabat Hebreo. Jesús carga nuestros pecados y nuestra muerte y nos libera de LA LEY en todos sus aspectos. No de una llamada “ley ceremonial y otra moral” como aclaman los Adventistas sino de TODA ORDENANZA DESFAVORABLE, o sea de toda la ley de Moisés que se cumple en su totalidad y perfección en la Cruz de Jesús.
Los Adventistas arguyen que esto se refiere a la Ley ceremonial y no al sábado que es parte de los Diez Mandamientos…pero en ningún lugar y ningún comentador judío con quien he hablado en mis viajes a Israel me ha mencionado estas dos leyes, para el Judío solo existe LA LEY, de la cual los Diez Mandamientos son una porción, pero que se extiende a lo largo del Éxodo, Levítico y Deuteronomio.
“Pero ahora que conocéis a DIOS, o más bien, que El os conoce. Como os volvéis de nuevo a los débiles y pobres elementos, a los que queréis volver de nuevo a escalvizaros? Guardais los días y los meses, las estaciones y los años. Temo por vosotros, que haya trabajado en vano” (Gal 4, 9-11)
Esta Epístola de Pablo a los Galatas es un esfuerzo descomunal de San Pablo para sacar a la naciente Iglesia de la Ley y llevarlos al Evangelio de la Gracia. San Pablo sistemáticamente se opone a todo signo de Judaísmo o antigua ley mosáica. Pablo recrimina a la Iglesia de Galacia de volver a celebrar el calendario judío de fiestas y días, este párrafo de “dias, meses, estaciones y años” coinciden exactamente con las palabras dichas en Números 28-29 en la traducción de moda en esos tiempos que era la versión de los 70. Pablo, mas adelante en Galatas 3, 23 y 4, 21 en adelante aclara que la Ley era solo para mantenernos en el camino mientras llegaba el Mesías.
“¿Quién eres tu para juzgar al siervo ajeno? Para su propio Señor esta en pie, o cae. Pero se afirmará, porque el Señor tiene poder para sostenerlo. Uno da preferencia a un día más que a otro.Otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su mente. El que observa cierto día, lo observa en honor al Señor . El que come, come en honor al Señor , por que da gracias a Dios. El que no come, no come en honor del Señor y da gracias a Dios” (Rom 14 4-6)
agregando en el versículo 10:
“pero tu, ¿Por qué juzgas a tu hermano? O ¿Por qué menosprecias a tu hermano? Por qué todos hemos de comparecer en el tribunal de CRISTO”
y en el 13:
“Por tanto, no nos juzguemos más unos a otros. Antes decidid no poner tropiezo ni ocasión de caer al hermano”.
Que gran bien les haría a nuestros hermanos Adventistas leer bajo el Espíritu estos pasajes, de acuerdos a ellos si ellos sinceramente creen que agradan al Señor guardando el Sábado, que lo hagan!!!!!!!!!!!!! Pero que NO JUZGUEN al hermano que libremente en Cristo Jesús no lo hace y prefiere otro día y menos aún que llamen a los que guardan el domingo “la marca de la bestia” porque están pasando juicio y poniendo tropiezos al hermano y un día todos, adventistas, católicos y evangélicos compareceremos ante el tribunal de Cristo y seremos juzgados por nuestros propios juicios!
EL sábado no es el signo del salvado, es la Sangre del Cordero, la Sangre de Jesús es nuestra marca de salvación:
“No debáis nada a nadie, sino el amaros unos a otros. Por que el que ama al prójimo ha cumplido la ley, porque no cometerás adulterio, no matarás. No hurtarás, no dirás falsos testimonios, no codiciarás y TODO OTRO MANDAMIENTO es esta sentencia se resumen: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. El amor no hace mal al prójimo; así EL AMOR ES EL CUMPLIMIENTO DE LA LEY” (Rom 13, 8-10)
En este pasaje, al igual que en Colosences 2, 14-17 y Galatas 4, 9-11 se habla de cumplir la ley, la palabra griega que se utiliza para “ cumplir” ( y es utilizada 90 veces en el Nuevo Testamento” es Pleroma, esta palabra en griego quiere decir “ llenar, cubrir, satisfacer, saciar, completar, realizar, llegar, acabar, cumplirce” “ (diccionario manual Vox). O sea para agradar al Señor solo tenemos que amarnos unos a otros: ESTO “PLEROMA” (llena, cubre, satisface, sacia, completa, realiza, acaba, cumple) la Ley. Creo que Pablo, fariseo por nacimiento entiende bien el griego y al Espíritu, no hay que guardar sábados, ni cumplir rituales para agradar a Dios, hay que amar…esa es la plenitud de la Ley.
Jesús, el Señor de la creación, ante quien se dobla toda rodilla en el cielo, en la tierra y hasta en los abismos (Filipenses 2, 10) declaró en (San Marcos 2, 27-28)
También les dijo: “El sábado fue hecho para el hombre, no el hombre para el sábado. Así EL HIJO DEL HOMBRE ES TAMBIEN SEÑOR DEL SÁBADO”
Para una persona que lea estas palabras bajo la unción del Espíritu Santo no haría falta ninguna explicación, sin embargo en estos tiempos de confusión es necesario hacerlo.
Nuestros hermanos Adventistas declaran en su defensa del sábado que Jesús, en estos versículos se declara que Él es Señor del sábado y por lo tanto este es inamovible y el día del Señor por ende es el sábado. Esto ocurre cuando se lee un versículo fuera de contexto, ya sabemos el axioma “un versículo fuera de contexto es un pretexto”. Si leemos del versículo 23 en adelante encontraremos que Jesús es atacado por los fariseos por no guardar el sábado, cosa que constituía una grave ofensa al pensamiento fariseo de la época, Jesús haciendo Apologética les recuerda a David comiendo de los panes de la propiciación destinado solo a los sacerdotes, o sea que para Dios es más importante el hombre que el culto….y Jesús Jesús proclama que el sábado fue hecho para el hombre o sea que no es una ley extática y que el hombre tiene preferencia sobre este día ya que EL ES EL DUEÑO DE SABADO y como tal lo puede cambiar o suprimir.
Hermano, Jesús proclamó que el hombre es libre y esta por delante de un culto rígido y falto de misericordia, Pablo el Apóstol de los gentiles declaró la inutilidad de la Antigua Ley ya que hemos pasado al Pacto de la Gracia, la Iglesia primitiva celebró el día del Señor en el DOMINGO (Dominus dei) y en este día se congregó; hay innumerables testimonios históricos desde los tiempos de los mártires hasta hoy.
DESCONTENTO DE DIOS CON EL SABADO. PREFIGURACIONES DEL OCTAVO DIA:
Muchos versos del Antiguo Testamento retratan o representan un "Tipo" de un octavo día para venerar o hacer ofrendas especiales.
"Y (Esdras) leyó en el Libro de la Ley de Dios cada día, desde el día primero hasta el ultimo, pues se celebró la fiesta por siete días; Y AL OCTAVO tuvo lugar la asamblea solemne según el rito." (Neh 8:18)
¿Acaso "asamblea solemne en el octavo día" no suena como a veneración en la iglesia el domingo?
También se puede leer al respecto en Levíticos 9:1-2, 14:23, 15:14-15, 29-30, 22:27, 23:36-39, Números 6:10-11, 29:35 y Ezequiel 43:27.
Uno de los Diez Mandamientos de Exodo 20 estipula, "Acuérdate del día sábado para santificarlo". Todos los mandamientos nos atan día a día, o minuto a minuto durante nuestra existencia excepto uno, y ese es, el guardar un día semanalmente. Todos los mandamientos se explayan en una palabra. Son leyes "morales".
El "sabad" siendo una obligación semanal, cae en la misma categoría como "lunas nuevas" (mensual) y "festivales" (anual). Guardar el sabad no es una ley moral sino una ley ceremonial, y como tal es sujeta a cambio, como se menciona en Col. 2:16-17, en donde sencillamente se estipula que el "sabad" es una sombra de las cosas venideras.
El Antiguo Testamento profesa la expiración del "sabad":
Is. 1:13 No sigáis trayendo oblación vana: el humo del incienso me resulta detestable. Novilunio, sábado, convocatoria: no tolero falsedad y solemnidad.
Compara esta profecía con su cumplimiento en Col. 2:16-17.
Lam. 2:6 "Ha forzado, como a un huerto su cerca, ha derruido su lugar de reunión. Ha hecho olvidar Yahvé en Sión solemnidades y sábados; Ha desechado en el ardor de su cólera a rey y sacerdote."
Os. 2:11 "Haré cesar toda su alegría, sus fiestas, sus novilunios y sus sábados, y todas sus solemnidades."
Jesucristo reprendió a aquellos que lo criticaron por hacer cosas en el "sabad".
Mat. 12:1-8, Mar.2:23-28, 3:1-6, Luc.13:14-17. En Jn 5:5-18 Jesús mismo rompió el "sabad".
La Antigua Alianza, y con ella el "sabad" fueron hechos obsoletos por la Nueva Alianza. La anterior fue consumada y remplazada por la Ley de Cristo y el día de nuestro Señor:
La Alianza Mosaica y con ella las tablas con los Diez Mandamientos, eran inseparables.
Ex. 34:28 "Moisés estuvo allí con Yahvé cuarenta días y cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua. Y Yahvé escribió en las tablas las palabras de la Alianza, los Diez Mandamientos."
Deut. 9:11 "Al cabo de cuarenta días y cuarenta noches, después de darme las dos tablas de piedra, las tablas de la Alianza…"
1 Rey. 8:21 "He establecido allí un lugar para el Arca, donde se halla la Alianza que Yahvé hizo con nuestros padres al sacarlos del país de Egipto."
2 Crón. 6:11 "y he puesto allí el arca, en la cual está la Alianza de Yahvé, que Él pactó con los israelitas."
2 Cor. 3:7-8 "Pues si el ministerio de la muerte, grabado con letras en piedras, fué con tanta gloria, que los hijos de Israel no podían fijar la vista en el rostro de Moisés, a causa de la gloria de su rostro, la cual era perecedera, ¿cómo no ha de ser de mayor gloria el ministerio del Espíritu?"
2 Cor. 3:13-17 "Y no como Moisés, que ponía un velo sobre su rostro, para que los hijos de Israel no contemplasen lo que se acaba pporque es perecedero. Pero sus entendimientos fueron embotados, porque hasta el día de hoy en la lectura de la Antigua Alianza permanece ese mismo velo, siéndoles encubierto que en Cristo está pereciendo (La Antigua Alianza). Y así, hasta el día de hoy, siempre que es leído Moisés, un velo cubre el corazón de ellos. Mas cuando vuelvan al Señor, será quitado el velo. Ahora bien, el Señor es el Espíritu; Y donde está el Espíritu del Señor hay libertad."
Heb. 9:4 "…y el Arca de la Alianza, cubierta toda ella de oro, en la cual estaba un vaso de oro con el maná, y la vara de Aarón que reverdeció, y las tablas de la Alianza."
Heb. 4:3-7 "Entramos, pues, en el reposo los que hemos creído, según dijo: ‘Como juré en mi ira: no entrarán en mi reposo’; aunque estaban acabadas las obras desde la fundación del mundo. Porque en cierto lugar habló así del día séptimo: ‘Y descansó Dios en el día séptimo de todas sus obras’. Y allí dice otra vez: ‘No entrarán en mi reposo’. Resta, pues, que algunos han de entrar en el; Mas como aquellos a quienes primero fue dada la promesa no entraron a causa de su incredulidad, señala El otra vez un día, un ‘hoy’, diciendo por boca de David, tanto tiempo después, lo que queda dicho arriba:‘Hoy, si escuchareis su voz, no endurezcáis vuestros corazones’.
Los sabatinos insisten en que San Pablo predicó a los judíos en día sábado, por lo cual, el sábado es aun el día a santificar:
Están correctos acerca de la predicación de San Pablo a los judíos en día sábado como lo dice Hechos 13:14, 13:44 y 18:4. A lo que fracasan en darse cuenta es que, ese era el día en que los judíos se reunían en la sinagoga, pues así era su "sabad", se podía predicar al mayor numero de ellos reunidos en un lugar todos al mismo tiempo. Esa era la única razón. Predicó a los judíos primero en su "sabad" y después a los gentiles como lo muestra Hechos 13:46.
También fracasan en ver que San Pablo no estaba bajo la ley de la Antigua Alianza, sino bajo la ley de Cristo, "Y me hice: Para los judíos como judío, por ganar a los judíos; para los que estaban bajo la ley, como sometido a la ley, no estando yo bajo la ley, por ganar a los que están bajo la ley; Para los que están fuera de la ley, como si estuviera yo fuera de la ley, aunque no estoy fuera de la ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo." 1 Cor. 9:20-21
PREGUNTAS A LOS SABATISTAS:
Puesto que Dios descansó en el séptimo día en Gen.2:3, ¿les impuso observar el "sabad" a Adán y a Eva?
Noé y su familia ¿observaron el "sabad"? ¿Lo hizo Sem?
¿Observaron el "sabad" Abraham, Isaac o Jacob, o José? Estas personas vinieron a la historia miles de años después del día de descanso de Dios. ¿En dónde la Escritura dice que ellos lo observaban?
La alianza con Adán terminó en donde comenzó la alianza con Noé. Después vino otra con Abraham, seguida por la alianza con Moisés y con David cada una precediendo a la anterior. Finalmente la Alianza de Jesucristo comenzó ya que la Antigua Alianza se consumó. ¿Por qué los sabatinos aun practican solamente partes de la ley Mosaica de la Antigua Alianza y rechazan el domingo de alabanza de la Nueva Alianza de Jesucristo? Si alguien quiere seguir uno de estos acuerdos dados por Dios, entonces ¿por qué escoger y seleccionar parte de uno y parte del otro para después rechazar partes de cada uno?
Además, si alguien quiere guardar el sabado entonces debe de hacerlo como lo hacían los judíos en el antiguo testamento:
+ No se debe de encender el fuego (Ex 35,3)
+ No hay que llevar carga (Jer 17,21-22)
+ No deben comprar ni vender (Neh 10,31-32)
+ Deben ofrecer holocaustos (Num 28-9-10)
+ Los Judíos actualmente dejan los elevadores encendidos todo el día, subiendo y bajando, para cumplir el precepto de no encender fuego, pues hay una chispa de fuego en el boton de encendido y en el motor eléctrico.
¿Acaso hacen esto los sabatistas?
Dios les bendiga
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